miércoles, 30 de marzo de 2011

La carrera de los increíbles

Más allá de los desengaños de las carreras, lo que pensaste y no fue, lo que prometía y no resultó, más allá de esa asignatura imposible que amenaza con perseguirte el resto de tu vida universitaria… sí, allí, en el más allá (de lo creíble) está Periodismo y Comunicación Audiovisual.

Tengo el privilegio (prescindiendo de cualquier intento de sarcasmo, soy una privilegiada por demostrarme día a día que he sido dotada de una capacidad para la paciencia infinita) de pertenecer al grupo de estudiantes que decidieron (porque podían) estudiar este compendio de cursillos acelerados relativos al mundo de la información y de la imagen. 

Somos los futuros profesionales-para-todo de los que echará mano cualquier empresa dispuesta a destinarnos a cualquier faena de la que, en algún momento de aquellos vertiginosos cinco años, oímos hablar, en alguna clase magistral, quizás, durante veinte minutos. Todo es hacer memoria. 

Porque yo soy lo suficientemente capaz e inteligente para aprender una asignatura anual en tres horas, cada semana, de trece en total; de la misma forma en que puedo aprender el funcionamiento de una cámara en cinco semanas, puedo aprender los puestos de trabajo que en un plató pueden existir en veinticinco minutos. Simplemente puedo.

La otra cara (y no por ello menos importante) de toda esta lucidez mental y esta envidiable aptitud con la que algún ser superior me ha dotado, es que tengo mucho trabajo que hacer, preferiblemente a destajo. Y sin ningún tipo de noción teórica, en algunos casos, para que sea más emocionante. ¿Por qué? Simplemente no hay tiempo, simplemente este tema no se explica en una hora y media, quítale cinco minutos a lo sumo, y se quedan en veinticinco; simplemente puedes dirigirte a esa extensa biblioteca que hay en un sótano de tu facultad para instruirte, si es que te quedó alguna duda. Porque eres increíble.  

Me llamo Alba Gómez y estudio el aclamadísimo doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual. Y tanto yo como mis compañeros somos increíbles, entre otras muchas cosas, por no manifestarnos en serio.   



Alba Gómez, es alumna de Periodismo y Com. Audiovisual.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Devaluados ante la jornada electoral del 24M

Estimados lectores,

Devaluados, fiel a su principio rector, no se posiciona por ningún candidato más allá de las opiniones expresadas, atribuidas y defendidas por cada autor que haya publicado, que, insistimos, son suyas y sólo suyas.

Los editores de estas páginas, y autores de esta entrada, tan solo quieren animar a toda la comunidad universitaria a que participe de forma masiva en estas elecciones, independientemente del destino de su voto. Este llamamiento va especialmente dirigido a los estudiantes, ese tímido 20% que puede demostrar que no es tan discreto.

Tras los resultados, se publicarán valoraciones y comentarios por todos aquellos que, como hasta ahora, quieran participar en esta humilde iniciativa.


Gracias.





Los editores de Devaluados:

Jose Carlos Sánchez Jover y David Villafranca Pemán.

sábado, 19 de marzo de 2011

Perversiones circenses

La Carlos III ha montado la carpa, tiene muchos colores y de ella cuelgan promesas, actuaciones concretas y, por si acaso, más promesas. Sin embargo, que las elecciones siempre son un circo lo sabemos todos; en principio ni inquieta ni sorprende. Pero la 2ª vuelta  electoral en la UC3M ha rescatado aquel viejo circo en el que se exhibían con orgullo los llamados “fenómenos”, cuando todos pensaban en monstruos.

En efecto, el circo más perverso. La campaña electoral ha convertido a los campus en cada una de las tres pistas de un esperpéntico circo donde podemos ver payasos, equilibristas, fieras y malabaristas interpretando su papel. No obstante, no sólo son ya tres espectáculos independientes, sino que cierto domador afamado busca enfrentarlos entre ellos. Hay que obtener beneficios, esto es, votos. A tenor de las tácticas empleadas no resulta difícil imaginárselo murmurando en su caravana: “Este circo ya no funciona. Tenemos que recuperar la esencia del Coliseo: enfrentar a los hombres.”.

Especulaciones aparte, la degradación de la campaña es un hecho. Ventrílocuos de un espectáculo y otro ejercen con absoluto descaro su papel en el mentidero digital: peñatrolls, parejotrolls y una sarta de perfiles extraños que nadie daría por válidos. Al menos antes aún aportaban información relevante, pero no, esos tiempos se acabaron con la primera vuelta.

Y en esas estamos, a seis días de la votación con un candidato que tiene a todos sus empleados volcados en la publicación y actuación, mientras el otro se mantiene a la espera, callado y en apariencia tranquilo ante  la decadencia electoral.

Sin embargo, pese a toda la sangre que se siga vertiendo sobre la pista, esta nueva función se prevé más aburrida a pesar de la enorme inversión en fieras que el circo parece haber destinado. Nosotros, comunidad universitaria y en parte también sanguinario público, no tendremos, de momento, debate público al que asistir. ¿Tan peligrosos fueron los anteriores como para no querer acudir?

Hay prisa, eso se nota. Se nota en el hacer: las invitaciones al espectáculo ya ni siquiera aparecen personalizadas; simple corta y pega frente a la insistencia y todo lujo de la primera temporada. Insultar es más barato y para ello tampoco hace falta ninguna cátedra. Fallan las formas, una vez más.

Pero si ninguno decide dar el paso y cambiar, o cambiarles, el guión de su espectáculo, estas elecciones nos marcarán a todos y a la universidad no ya como un circo lamentable, sino como un ‘ring’ descarnado.

La farándula electoral seguirá hasta el 24-M, recorrerá cafeterías, residencias e incluso algún valiente se atreverá con las aulas. Así que por favor, no perdamos la cordura. Si lo hacemos, correremos el riesgo de encontrar las navajas.



Jose Carlos Sánchez Jover, es alumno de Periodismo y Com. Audiovisual.

viernes, 18 de marzo de 2011

Justicia poética

David, Goliath, una piedra y una honda: el pequeño derrota al grande. Satisfacción completa. Nos encanta ver cómo vence el débil, cómo le da una lección al poderoso, al arrogante, al engreído. Y cuanto más grande sea y más ruido provoque la caída, tanto mejor. La lección del frágil ha de ser instructiva y dura, un correctivo en toda regla, que deje huella y que marque al poderoso para el futuro.

Pero sobre todo, lo que hay en el triunfo del débil es un acto de reconfortante justicia poética. La comprobación, en definitiva, de que no por ser pequeño se ha de renunciar a metas elevadas, a sacudir conciencias, a aspirar a degustar postres en principio reservados sólo para los comensales más exquisitos. La justicia poética parece así un acto también de dulce y elegante venganza.

Por todo ello, los resultados de la primera vuelta en Colmenarejo trascienden la anécdota y se convierten en una auténtica bofetada a todos aquellos que ignoran al hermano pequeño de nuestra universidad. El patito feo no sólo existe, sino que además toma conciencia, actúa y regala un resultado contundente con la participación del alumnado más elevada de toda la UC3M. El pequeño campus, habitualmente ignorado y despreciado, reivindica su derecho a decidir justo en el momento en que parece ser el que más se juega de los tres hermanos.

Detrás de la admirable actitud de Colmenarejo subyace un punto de travesura y desparpajo. Confirmado: el benjamín está más despierto que nunca. Con una campaña electoral bastante activa y con la movilización del alumnado (dentro, eso sí, de la baja participación en toda la UC3M), Colmenarejo ha recordado que todos los votos son importantes, que todos los votos cuentan y que todos deben ser escuchados; incluso los de primero, le pese a quien le pese. Más aún, si el candidato más votado de ese campus roza el 90%. Todo un reflejo de lo que calaron los otros dos mensajes allá por la sierra madrileña.

No hay duda: la actitud de Colmenarejo en estas elecciones es toda una lección y una apuesta por la participación. Vayamos a votar en masa el 24 de marzo para, al menos, luego poder quejarnos con razones y argumentos. Devaluados, sí, pero participativos y a favor de una UC3M cohesionada y armónica. Algo contrario al imperio egipcio, por lo visto, si vemos la sorprendente táctica cainita de uno de los candidatos al enfrentar a un campus frente a los otros dos. Disputas entre hermanos, entre miembros de la misma sangre. “Todos para uno y uno para todos”. ¿Recuerdan? Qué pena que, pese a todo, el Faraón siga sin aprender de las lecciones.



David Villafranca Pemán, es alumno de Periodismo y Com. Audiovisual.