Cuando llegan momentos tan importantes como éste –una elección de Rector lo es– dentro de la vida universitaria, podemos plantearnos muchas cosas ayudados por la coyuntura… y diremos, ¡claro! ahora se acuerdan de nosotros… llegan elecciones. Y sí, es verdad, podría decirse que la ‘perversión del sistema’ nos invade (¡¡ojalá hubiera elecciones todos los años!!), aunque esta cuestión no tiene mucho remedio.